Vík í Mýrdal

Playa de Vik y las columnas o agujas de Reynisdrangar, al píe del cabo de Reynisfjall. ©Neus Cañas.
Playa de Vik y las columnas o agujas de Reynisdrangar, al píe del cabo de Reynisfjall.
©Neus Cañas.

El pequeño pueblo de Vík í Mýrdal, situado a 180 km al este de Reykiavik (unas dos horas y veinte minutos de carrretera por la Ring Road), es un buen ejemplo de esos pequeños núcleos de población que son la norma era de la zona de la capital. Una Iglesia que destaca sobre las casas con su tejado rojo y su alta torre, un pequeño ultramarinos/supermercado con todo lo necesarios una gasolinera y algunos pequeños comercios, alguna casa de huéspedes y poco más.

Sin embargo Vík, recibe cientos y cientos de turistas, por ser una de las pocas poblaciones de esta zona sur de la Ring Road y también por varios monumentos naturales que se sigan en sus cercana.

Que ver que hacer en Vik.

Muy cerca del glaciar Myrdalsjokull que ocupa bajo su manto blanco al volcán Katla, Vik se apoya en la vertiente este de un espolón rocoso que crea los acantilados de Reynisfjall. Este saliente se interna en el mar y crea un cabo flanqueado por playas de arena negra. No nos podremos bañar, por la temperatura y por las fuertes olas y las corrientes. Pero ambas playas, tanto la de Vik como la de Reynisfjöru (también llamada Reynisfjara dependiendo si lo traducimos del islandés, del inglés, del francés…), situada al otro lado de los acantilados de Reynisfjall son dos de las más bellas de Islandia. Justo en la punta del cabo unas chimeneas volcánicas resisten los embates del mar bravo, son los Reynisdrangar.

Vista de la playa de Reynisfjara desde
Vista de la playa de Reynisfjara desde

Como siempre en Islandia una leyenda cuenta el origen de estos pitones volcánicos. La forma de las agujas de Reynisdrangar serían los restos de un barco de tres palos que habría encallado en el cabo y de dos trols que intentaron arrastrar el pecio hasta la costa. El sol les sorprendió en pleno trabajo y les convirtió en las piedras que hoy fotografían los turistas.

Al pie de los acantilados de Reynisfjall encontramos una formación de columnas de basalto poliédricas, muy parecida, aunque quizá más espectacular que la Calzada de los Gigantes de Irlanda del Norte en Gran Bretaña.

En mitad de la playa de Reynisfjara se alza una roca inmensa como plantada allí por algún otro rol distraído o más bien resto de un episodio volcánico.

Trekking desde Vík.

Una ruta de senderismo bastante asequible parte del pequeño supermercado de Vik, asciende por los acantilados del cabo de Reynisfjall. Después de admirar los trols congelados de Reynisdrangar, descendemos a la gran playa Reynisfjöru. Siguiendo la costa llegamos a otra punta, formada por una la isla de Dyrhólaey varada en la costa de la playa, donde nos encontramos con el famoso y homónimo arco de roca. Desde allí sólo nos queda hacer muchas fotos y volver hacía Vik.

Vik tiene la fama de ser el pueblo más lluvioso de Islandia, lo que unido a la inestabilidad del tiempo en la isla hace muy recomendable que llevemos un chubasquero y protección para las cámaras.

La ruta es espectacular pero la zona es batida por los vientos y las mareas, por ello se recomienda extrema atención y cuidado. NO se acerque al borde del acantilado ya que a veces hay desprendimientos. ¡Una foto no vale un accidente!

Panorama cerca de Vik. ©Neus Cañas
Panorama cerca de Vik. ©Neus Cañas

Avistamiento de aves, los frailecillos.

Las zonas más escarpadas de los acantilados de Reynisfjall se llenan de frailecillos (los famosos puffins en inglés) simpáticos pájaros de picos naranjas. Sobre todo les veremos entre junio y mediados de agosto si el tiempo es el adecuado. También es habitual ver charranes árticos, gaviotas argénteas y chorlitos dorados.

La zona del arco de piedra Dyrhólaey también es muy apreciada por las aves para nidificar. Un faro se sitúa en el extremo del arco de piedra, fue construido a principios del siglo XX. El faro ha sido automatizado, y se ha convertido en un hotel, más bien una casa rural, ¡un faro rural! Es decir que se puede alquilar por grupos de hasta cinco personas.

La zona es una reserva natural por lo que se exige mucho cuidado para no perturbar a las aves. La zona esta cerrada de mayo a junio, el resto del año el acceso es posible siempre y cuando el tiempo lo permita.

Rutas por los glaciares.
También es posible cambiar de decorado y hacer senderos o rutas de trekking (se recomienda hacerlas con guía) en la zona norte de Vik, sobre el glaciar de Myrdalsjokull.

Iglesia de Vík. ©Neus Cañas.
Iglesia de Vík.
©Neus Cañas.

Dónde dormir en Vik.
Existen algunos B&B, ya hemos hablado del faro de Dyrhólaey, también se alquilan habitaciones en algunas casas, pero si no tenemos reserva será casi imposible dormir allí, sobre todo si llegamos en la época estival.

Que comprar en Vik.
Podría parecer que un pequeño pueblo de 300 habitante no tiene demasiado que ofrecer. Sin embargo Vik es conocido por sus pequeñas fabricas de ropa de lana. Los famosos jerséis y pulls de lana “Vik Wool”.

Otras excursiones.

La laguna glaciar de Jokulsárlon no está muy lejos y se suele visitar el mismo día. Varias cascadas y la entrada de la zona de Landmannalaugar también se encuentran relativamente cerca.

Laguna glaciar de Jokulsarlon en el sur de Islandia. ©Neus Cañas.
Laguna glaciar de Jokulsarlon en el sur de Islandia. ©Neus Cañas.

Plano de la zona de Vik y Myrdal.

En este pequeño plano vemos todo lo que se puede hacer y ver en la zona de Vík.

 

La naturaleza espectacular de Islandia se condensa en la zona de Vík.
La naturaleza espectacular de Islandia se condensa en la zona de Vík.