Excursión Auroras boreales en Islandia

Auroras boreales sobre el monte Kirkjufell, en el Parque Nacional de Snaeffelsjokull.
Auroras boreales sobre el monte Kirkjufell, en el Parque Nacional de Snaeffelsjokull.

Las auroras boreales son un espectáculo de la naturaleza, un espectáculo que muerta las poderosas fuerzas de la Tierra y las aún más poderosas del Universo. La vida en la Tierra existe, entre otras cosas, gracias al escudo electromagnético que protege el planeta de las radiaciones nocivas de partículas provenientes del sol. Junto a la luz , el calor, la energía que pone en marcha y mantienen la vida terrestre, el sol durante las explosiones solares lanza al espacia fragmentos de la estrella, partículas que conforma el viento solar. Estas partículas, son las que provocan las auroras boreales al chocar contra el escudo magnético de la tierra. Esta cobertura protectora es más leve en las zonas polares, y hacia esas zonas son desviadas la mayoría de las partículas solares. Cuando éstas alcanzan una masa crítica reaccionan provocando las manifestaciones visibles de las auroras, boreales en el hemisferio norte, australes en el sur.

Las zonas entre los 65 y 75 grados norte y sur son las mejores para apreciar estos fenómenos. Islandia es uno de los mejores lugares para contemplarlas, junto a Canadá, Escandinavia y zonas de Siberia y Alaska.

Las auroras boreales en Islandia se aprecian mejor durante el invierno septentrional, es decir, de octubre a marzo, simplemente porque es la época en la que los días son más cortos y hay más oscuridad. Con todo, a pesar de su abundancia, las auroras boreales no están garantizadas. Es necesario que se a de noche, obviamente, pero también que el tiempo sea claro y la concentración de partículas solares en la alta atmósfera sea suficiente para desencadenar las cortinas lumínicas. En ese sentido estos años próximos se prevén muy bueno para ver intensas auroras boreales ya que se está alcanzando el pico de intensidad de la actividad solar. Al abundar las tormentas solares, el sol emite mucha materia, la que provoca las auroras.

Así pues para los viajeros que deseen contemplar este espectáculo, aún queda tiempo durante esta temporada.

Dónde y cuando ver las auroras boreales en Islandia.

Erupción volcánica bajo una aurora boreal.
Erupción volcánica bajo una aurora boreal.

Cualquier punto del país es excelente, si exceptuamos el centro de las ciudades principales, sobre todo la zona de Reykiavík, donde la concentración urbana y las luces de la ciudad son más intensas. Pero no se preocupe, alejándonos un poco de la zona de la capital ya nos encontramos en plena naturaleza, con cielos sin luz artificial donde se reflejan los verdes, amarillos, añiles y violetas de las auroras boreales. Prácticamente toda Islandia es un cine donde contemplar con las luces apagadas y los ojos bien abiertos los cortinajes, las bandas flotantes, tenues o densas de las auroras.

Los mejores horarios se sitúan entre las 10 y las 2 de la mañana, en general. Sin embargo, las auroras pueden manifestarse desde que la oscuridad permite vislumbrarlas con claridad, y como hemos dicho, nada garantiza que aparezcan. Para estar al tanto de la actividad, las informaciones meteorológicas serán el factor principal, ya que el servicio meteorológico islandés informa sobre ello.

Usted mismo puede organizar su ruta e intentar encontrar a su aurora durante el viaje, de hecho es probable que si circunda la isla en la Ruta Circular se las encuentre muchas veces. Si no tiene mucho tiempo o desea que le lleven a lugares especiales donde las auroras destacan más en un entorno natural incomparable, puede ponerse en contacto con las agencias y empresas que organizan visitas guiadas en 4X4 en búsqueda de las auroras.

Las auroras sobrevuelan las ciudades, siempre que están no contaminen demasiado los cielos.
Las auroras sobrevuelan las ciudades, siempre que están no contaminen demasiado los cielos.

Auroras, mito y ciencia.

Muchos en el pasado has achacado estos fenómenos naturales a seres y entidades imaginarias, divinas o místicas. La religión y la superstición ha difuminado muchas veces estas maravillas naturales que la ciencia explica y ayuda a comprender. Visitar Islandia y disfrutar de las auroras boreales debería afianzarnos en nuestros valores científicos, sin menoscabo para el disfrute y el placer de sentimientos de comunión y sorpresa con esta naturaleza con la que convivimos y de la que dependemos.

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